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Urbi et interneti el blog de Ricardo Bada


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7 de octubre, 2017

De mi diario : Semana 40 / 2017

 

Weiß/Colonia, 1.10.

Una mirada al despertador, turbia por el sueño, me hizo creer que eran las 8:54 am cuando me levanté para aliviar la vejiga, y al vientre de sus truenos. Volví a tenderme, y al abrir de nuevo los ojos el despertador marcaba las 8:00 o’clock. Traté desesperadamente de dormir porque era consciente de que sólo tenía en mi haber cinco horas de sueño. Hasta recé un rosario completo, los cinco misterios gloriosos, que me sé de memoria desde que el Destino puso en mi camino a Manolo Martínez Martínez, durante cuatro años, como compañero de habitación en la pensión de estudiantes de San Eloy 47, en Sevilla: Manolo, quieras que no, apeló a la solidaridad entre estudiantes para que lo acompañase en el rezo diario del rosario, al cual, por razones que nunca supe, estaba obligado incluso a más de 200 km del cura de su pueblo pacense. Lo que tuvo de bueno esa pejiguera es que aprendí las virtudes anestésicas de dicho rezo; raro era el día en que llegábamos los dos a rezarlo completo, uno de los dos se dormía antes. Generalmente yo. Esta vez, esta mañana, sin embargo, que si quieres arroz, Catalina. Y así, por último, me levanté a las 11:11, como está mandao, y reingresé a la vida en modo zombi.

 

La entrevista de esta semana, en el diario, es con James Cameron, y el periodista le pregunta qué le parece que the fake president quiera excluir a los USA del Acuerdo de París. JC le responde: «La primera vez que oí hablar de ello, honestamente hablando me llevé un susto de muerte. Y hoy todavía me siento por completo espantado. Todos los adultos inteligentes de este planeta quieren que se cumpla el Acuerdo. ¡Y Trump quiere retirarse de él! Gracias a Dios los Estados Unidos están vinculados al Acuerdo hasta el 2020. Recién entonces se podrían retirar de él. Ojalá que hasta entonces ya haya pasado a la historia la primera legislatura de Trump. Pero si los americanos fuésemos tan tontos y realmente lo eligiésemos por segunda vez, entonces con toda probabilidad mereceríamos extinguirnos. Por lo único que lo siento de corazón es por todos los demás a quienes arrastraríamos al abismo». Más claro, el agua. Chapeau, Mr. Cameron! 

 

Werner me llama desde su retiro en Schleswig–Holstein, preocupado por lo que está pasando en Cataluña. Quiere saber lo que pienso al respecto. Se lo digo. No difiere casi nada de lo que le dije a Jan cuando él y Riet nos visitaron hace dos semanas. Aunque las imágenes que veo en la tele me hacen recordar las de una policía mandada desde Madrid en tiempos de otro gallego, tan inferiocre como este, pero con la posible excusa de que era un militar cabeza cuadrada. A este, para más inri, los españoles lo eligieron en comicios libres y democráticos. Ahora los catalanistas podrán pasar además la factura de su martirologio. ¡Cómo se puede ser tan estúpido y llegar a la presidencia de un país como España con una mentalidad de concejal de la pedanía Vilacoelho do Miño! Dicho sea con todo mi respeto a dichos concejales, que con toda seguridad no se merecen que los homologue con el mequetrefe de Madrid.

 

Weiß/Colonia, 2.10.

Con Carlos convine que almorzásemos hoy en vez del martes, mañana, porque mañana es fiesta en Alemania y no podríamos ir a hacer la compra semanal en Aldi. Y como buena cabrita que tira al monte, el auto de Carlos nos llevó a La Modicana... olvidando que LM cierra los lunes a mediodía. Volvimos grupas al italiano junto al río y almorzamos allí, nada mal, por cierto. Y la plática versó casi todo el tiempo sobre la boludez de los políticos, donde se reproduce el eterno enigma de qué fue primero, el huevo o la gallina, la boludez o los políticos.

 

Marcos lee en Caracas mi artículo de ayer en LJS y me escribe: «Por cierto que en estos días entregan otro Nobel de Literatura; me temo que este año el resultado no será muy positivo, y sería catastrófico que lo recibiera el insufrible japonés Murakami...» Le contesto: «Viendo la gente que anda en el candelero del Nobel, para mi gusto debieran dárselo a Thiong'o, que es un escritor como la copa de un pino, o bien a Lobo Antunes (a quien hubieran debido dárselo en 1998, en lugar de al santón Saramago), o bien a la Atwood (que tiene en contra el que hace poco se lo dieron a otra canadiense). Y del pobre Roth no digo nada porque me güele que hay algo contra él en Estocolmo, como lo hubo contra Borges. Pero lo que me da mucha risa es que en la lista de candidatos se encuentra Javier Marías, y es el único hispanoescribiente en ella, y eso habiendo por ahí un Nicanor Parra, un Rafael Cadenas, un Fernando del Paso, e incluso, sin salir de España, un Eduardo Mendoza. En fin, ya veremos, como solía decir el pana Homero».

 

A partir de ayer he reanudado los 15’ diarios de cabalgar a Kate, mi bici estática, y en ello me sorprende la llegada de Diny, que se marchó esta mañana muy temprano a casa de Chico, donde se esperaba hoy el regreso de Angie desde la clínica. Diny se fue allá con Henri, para que jugase con Vincent, se entienden muy bien los dos y ambos son beneficiarios de una medida reglamentaria según la cual los días–puente (y hoy lunes es uno, porque mañana martes es fiesta) las escuelas cierran. Y Diny regresa a casa con Henri, quien esta noche dormirá bajo nuestro techo, de lo que me alegro infinito, si bien me quedo con el resquemor de esa política escolar que reduce los días lectivos en función de criterios en absoluto lectivos. Más bien lesivos para los alumnos.

 

Del análisis de los adjetivos empleados por the fake president («nuestra grandiosa bandera», «nuestro maravilloso Secretario de Estado») desprendo que los usa de manera ornamental, como aquellos que Les Luthiers llamaban «fonemas onomásticos, [Pausita] sin ir más lejos».

 

Weiß/Colonia, 3.10.

Aparece mi cuento “La quinta del 39” en Nexos, me dan un alegrón con ello. Este cuento, junto con “El nudo Windsor” y “La mujer de tierra adentro”, conforma una trilogía que me atañe de la manera más personal y entrañable. También “Ignacio”, con toda seguridad, pero tendría que buscarlo, encontrarlo, releerlo y, caso que el juicio fuese favorable, transcribirlo a la pantalla. Es tal vez por el temor a ese juicio que todavía no he movido un dedo para ponerme a buscarlo.

 

Montse y Frank en casa para llevarse a Henri. Pero no sin que tomen café y Montse nos refiera con todo pormenor la semana que pasó con Rebeca en Huelva. Creo que sea lo que fuere lo que haya habido, y que a Montse no la movió a regresar desde 1996 (cuando me acompañó al ir yo allá como jurado del premio Juan Ramón Jiménez), esta vez se ha reconciliado con Huelva, se le nota en el calor con que habla de la gente. Es lo que siempre he dicho, que Sevilla tendrá la Giralda, y Granada la Alhambra, y Córdoba su mezquita, pero Huelva tiene su gente, el gran capital de Huelva es su gente, con la modestia natural que viene de haber descubierto América, haber fundado el primer club de fútbol de España y haberle dado un Nobel de Literatura al país. Creo que las próximas vacaciones de verano de Montse & Co. van a ser en Huelva. Ojalá.

 

Mi Phoebe tan querida me pregunta si tendré tiempo para entregar algo para la revista acerca del Nobel de Literatura. Le contesto: «¿Escribir sobre el Nobel a priori o a posteriori? Si fuese a priori tendría que escribirlo hoy martes porque lo más probable es que se dé a conocer pasado mañana, y lo único que podría escribir es lo que cuentan las agencias, los chismes en torno a las apuestas, etc. Si es a posteriori, depende del autor: de Murakami, si se lo diesen a él, no podrìa escribir porque no he leído nada suyo; de Javier Marías sólo he leído sus dos primeras novelas, allá por 1980, y me prometì no volver a leer nada suyo (y he cumplido mi promesa); etc. En rigor, pienso que del único Nobel posible acerca del que podría escribir con conocimiento de causa es de Franz Kafka, pero no creo que se lo concedan póstumamente. En fin, estoy siempre al pie del cañón y puedo improvisar mucho sobre la marcha, pero lo dicho, todo depende del autor que se saquen de la manga en Estocolmo. Digamos que, con las reservas que van por delante, conmigo puedes contar. El jueves a mediodía (europeo) estaré sobre aviso, y apenas sepa el nombre te pongo unas líneas. ¿Y sabes la cosa loca que se me ha ocurrido después de recibir tu email? Que a la Academia le dé por conceder su primer Nobel a un poeta catalán, aunque muerto Salvador Espriu no sé bien a quién se lo podrían dar, y además no sé si ha sido propuesto alguno. Pero sería una campanada, y de las grandes. Posdata: Imagínate que le dieran el Nobel a Javier Marías y que Gabo resucitase y fuese a devolver el suyo a Estocolmo en señal de protesta. Eso sí que sería realismo mágico. Vale».

 

Weiß/Colonia, 4.10.

2:10 am : Angela Winkler en un Krimi que transcurre en el bosque del Spree. Es como ver a Vanessa Redgrave en un episodio del DCI Barnaby, en Midsomer. La Winkler perdura de una manera imborrable en mi memoria como la única posible y convincente Katharina Blum.

 

Llegó por fin, al cabo de ocho días, la postal que Rebeca y Montse nos mandaron desde Punta Umbría. Nueve días desde PU hasta Colonia. ¿La habrán traído en diligencia, o con caballos de posta? Me pregunto además si la sofisticación electrónica todavía no avanzó lo bastante como para despachar tarjetas postales desde un Smartphone. Al tiempo, si no. Y mientras leo la que nos mandaron Rebeca & Montse empiezo a dar buena cuenta del turrón artesanal que Angie & Chico nos trajeron de Castuera, un turrón de yema tostada que es un preanuncio del paraíso y que compraron en la propia fábrica, Rey Alimentación, calle Pilar 104. Hmmmmmm...

 

Hoy ha sido un día completamente en blanco. No he hecho nada, nada en absoluto, y me muero de sueño a las 9 pm, pero no quiero irme tan pronto a la cama para luego despertarme a las 3 de la madrugada y quedarme desvelado sin saber qué hacer. Carlitos me ha contado muchas veces que cuando se despierta en medio de la noche, agarra un libro del montón que tiene al lado y se pone a leer hasta que se duerme de nuevo. Yo no podría, no sé leer en la cama, y por otro lado despertaría a Diny (parece que los insomnios de Carlitos no afectan el sueño del Fantasmita, lo que es una bendición para ambos los dos, como diría Cantinflas). Sea como fuere, ahorita son las 10:25, y a las 11:10 van a pasar el último episodio de la 3.ª (¿o es ya la 4.ª?) temporada de Candice Renoir, que espero poder seguir despierto. Oremus.

 

Weiß/Colonia, 5.10.

Apenas la envarada Sara Danius, más tiesa que Caupolicán empalao, anunció el nombre del ganador de la cucaña Nobel este año, le escribí a mi querida Phoebe: «Te las tendrás que arreglar sin mí, curiosamente he visto casi todas las pelis basadas en sus novelas o guionadas por él, pero eso es muy poco para hablar de él y nada menos que en Nexos. Además que, con toda seguridad, en Chilangópolis debe de haber lectores suyos, hasta puede que en la propia redacción, ¡hasta puede que tú misma!» Pero luego, después de almorzar y a punto de irme a dormir la siesta, se me ocurrió una idea y la pergeñé en un santiamén porque se conoce que estaba fraguada dentro de mi caletre desde hace tiempo y sólo tocaba escribirla. Y cuando me levanto de la siesta veo que en Nexos la aceptaron ipso fuckto y la subieron sin más dilación a su página web. Que es que «hoy las ciencias adelantan que es una barbaridá». Yo me alegro de a deveras de que mi texto encontrase el camino a la página de Nexos porque un texto como ese no se va a encontrar en ningún otro medio. Creo que hasta a los ingleses les sorprendería. Y creo que ni siquiera a un inglés se le hubiera ocurrido escribirlo, aunque desde luego por razones más que evidentes. Como me comenta José Luis desde Nicaragua: «Así es. Seguro que no pueden digerir que Swift, Wilde y Shaw, que están entre las cumbres de la literatura anglosajona, sean irlandeses. Y si les quitamos los filósofos escoceses, pues se nos quedan en bragas enjutas, como diría López de Gómara». «Como dirían López de Gómara y el licenciado Rocha, sin ir más lejos», le contesto a José Luis. Al César lo que es del César, qué joder.

 

Weiß/Colonia, 6.10.

 2:15 am : Un episodio del DCI Gentry que estaba previsto terminase a las 2:55 pero que va a terminar 50’ más tarde porque uno de esos malditos programas de tertulia se alargó casi una hora. Y a sus conductores parece no haber nadie que les tire de los huevos (en este caso de los ovarios) para que sean profesionales y cumplan con sus horarios. ¡Profesionales! Auggg...

 

Ahora que veo publicado el artículo en Nexos me doy cuenta de que he dejado de mencionar nombres de tanto peso como los de Lawrence Durrell (nacido en la India, muerto en Francia), Gerald Brenan (nacido en Malta, muerto en Andalucía) y Robert Graves, tan inglés que nació en Wimbledon pero fue a morir en Mallorca. Los mencionaré cuando le den el Premio, si se lo dan, a Salman Rushdie. Y si vivo para entonces, claro está.

 

Larga plática al teléfono con mi deuda estherna. Me informa de que en la provincia han sido pavorosos los efectos del huracán Xavier. Se llevó por delante todos sus geranios, por ejemplo. Y sacó de cuajo un cerezo artificial que había frente a la oficina postal. Uno de los espectáculos más espantables y al mismo tiempo más dolorosos que conozco, es ver un árbol desenraizado y tirado en el suelo, como el resto de un naufragio de la Naturaleza. Es una imagen obscena, que  el corazón repudia porque si hay algo de a deveras inocente en este mundo son las piedras y los árboles. Mucho más que los niños, de una inocencia tan frágil que no es ni pétrea ni vegetal.

 

Mientras estoy pedaleando a Kate llega Diny y me muestra por la ventana un arcoiris en cuya policromía se cierne, suspendida en el aire, una cometa con los colores alemanes. Una imagen casi onírica que hace pensar en el Mago de Oz, o en un barrilete clonado de un colibrí. Y en que existen unos dioses benignos con los seres humanos y patrocinan tales milagros. Maravilla.

 

Weiß/Colonia, 7.10.

Sigo de cerca la página online de la Deutsche Welle en español, no en vano es la heredera de la redacción en la que trabajé 35 años. Ayer, cuando subieron a ella la noticia del Nobel de la Paz a la ICAN, la cabecera del texto decía: «A juicio de Martin Muno, el jurado en Estocolmo tomó la decisión correcta en el momento correcto». Les mandé ipso fuckto un email diciéndoles que el jurado que otorga ese Nobel es un comité del Folketing, del parlamento noruego, en Oslo, no en Estocolmo. Abro la página esta mañana y la frase sigue sin corregir. Pienso, encogiéndome de hombros, en Las mocedades del Cid, de Guillén de Castro (¿será “Guillem” lo políticamente correcto en estos días?), y en la con toda justicia célebre cuarteta: «Procure siempre acertalla / el honrado y principal; / pero si la acierta mal, / defendella y no enmendalla».  

 

Beatriz me pregunta desde la provincia si no he escrito nada acerca de Venezuela y le tengo que contestar que no, aunque sí le he dedicado varios tuits al tema, y se los copio. Son 20, alguno de ellos me gusta de manera especial: «Aritmética bolivariana: "Hay una ½ mayoritaria y otra ½ que es minoría", Madurotágoras, ¡y no se le hernió LA neurona!». Luego, desde Karakogrado, la capital de Venezuelistán, NW me comenta: «Por cierto que Maduro, el Neo-Patriarca, señaló recientemente cuál es la forma de calcular el cuadrado de una cantidad: multiplicándola por dos. Con razón los planes económicos no dan los resultados cuantitativos deseados». A lo cual le contesto: «Bueno, pero no seas tan negativo, al menos en lo que se refiere al cuadrado del 2 no iba tan desencaminado».

 

***************THE END***************

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