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Cinesporas en el blogo aerostático el blog de Federico Volpini


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3 de marzo, 2017

El yo incomunicable

 

Qué ha podido ver la crítica cinematográfica en Toni Erdmann, frustrada candidata al Oscar de la Academia y acaparadora de premios, se diría un misterio comparable al de la Inmaculada Concepción: ya no que la virgen diese a luz sin pecado (multiplicarse, como ordena Dios, es sucio y reprobable, e igual lo prescribe a la mujer y al hombre justo para indignarse y castigar, Dios es así); no es sólo que María concibiese a su hijo de una visita alada, casual, de cortesía, sino que ella misma, María, fue fruto del milagro. Enigma no menor es Toni Erdmann.

 

ME SABE MAL DEJARLO A USTED EN LA PUERTA

 

 

Un fenómeno Erdmann

 

“Arriesgada”. “Valiente”. “Sorprendente”. Como un chiste alemán: no traje traje. Un tipo que es Bela Lugosi al que le crece bajo el labio superior una monda de naranja recortada, hace el payaso, comprometiendo la existencia laboral de su hija, entre detalle chusco y aportación escatalógica: ventosidad es creer lo que no vemos. Un tipo insoportable que recuerda al encargado de fábrica ocurrente que alguna vez tenía encima el obrero emigrante: las desgracias nunca vienen solas. Un tipo al que sus compatriotas en un hotel de la Costa del Sol se abstendrían de calificar, por discreción. Un tipo así sostiene sobre sus hombros ciento sesenta y dos minutos de metraje. Y la gente se ríe. ¿Por qué?

 

“Retrata las relaciones familiares”. ¡Y yo que me quejaba de las mías! “Dinamita las convenciones sociales”. ¿Qué cuestiona, qué rompe, Toni Erdmann? ¿Cuál de sus patosas ocurrencias, de Yeti o en pelotas, nos reclama a la acción? ¿Cuál de ellas pudiera ser un revulsivo? “Es graciosa”. ¿Graciosa?

 

¿Será que el humor es inefable?

 

Del humor, de la música, del cine: cada persona vive en mitad de su jungla y pocas cosas hay más irritantes que el que esa jungla nos la discuta alguien. Disentir es odiar. ¿Que te gustaba Boney M? ¡¡¡¿Boney M.?!!! ¿Que disfrutaste a modo la ‘movida’? ¿Que vienes encantado tras una representación de Mamma mia?

 

Más que la religión o las ideas, que con cierta frecuencia es postureo y con cierta frecuencia indignación interesada u obediencia debida, los libros, las películas, el arte, la risa, exigen sangre. Una opinión adversa hiere en lo íntimo. Escuece, duele, incita a la violencia. ¿Qué tienes que decir de Katherine Ann Porter, gilipollas? ¡Ya quisieras tú ser la suela de Karl Jenkins! Una más sobre Feyder y te enteras. Hablemos de lo serio: El Gran Wyoming cuando corría por los escenarios, Faemino y Cansado, el PSOE de Felipe González y de Susana Díaz. Cada uno se ríe con cosas y personas diferentes. Y quien no lo comparte es tu enemigo. Para toda la vida.

 

En busca de los tiempos perdidos.

 

GOOD TIMES

 

 

Condolerse de lo que no se ha hecho o se ha hecho de manera distinta a como piensa hoy uno que lo haría es un ejercicio delicioso, por lo inútil. Una forma de vivir posibilidades diferentes sin el riesgo que entraña cada una. Decidir es renunciar. Imaginar nos resarce de eso. Edgar Neville estrenó La vida en un hilo el año 1945.

 

LA VIDA EN UN HILO

 

 

En 1991 Gerardo Vera se atrevió con una recreación del universo de Neville, Una mujer bajo la lluvia. Sin Neville, que es la tortilla de patatas sin huevo y sin patata. Como cuando Mel Brooks recreó en 1983 To be or not to be, de Lubitsch, Heil Himself!

 

A PUNTO DE SÍ SER           

 

 

No vuelvas de noche a los lugares que visitaste de día: ya no están. Y no entres a ver estas películas. No abren un universo paralelo: cierran las posibilidades de universo.

 

GOOD TIMES AÚN MÁS EN EL RECUERDO

 

 

“Cuando bebía, debería haber restado pensando. Cuando me peleaba, debería haber estado haciendo cosas de provecho”. ¡Qué fácil es renunciar cuando una o uno, sopitas y buen vino, ya no está para historias! Una y uno. El lenguaje transmite ideología y “la persona” no alcanza a lo que sea “el hombre”: ¡hasta ese punto el lenguaje es perverso! Cursi el “todas y todos”, redundante y, el no “todas”, puro colonialismo: ¿lo Dios? y neutro, el sexo. Lo hablamos. Así que no hay remedio.

 

Palafox se rinde a los franceses

 

EL CINE PALAFOX

 

Acaba de cerrar, en Madrid y será un Yelmo, el cine Palafox. Otro lugar del que se nos expulsa y sobre cuya ausencia se quejarán, seguro, más que nadie, los que nunca fueron. En busca de los tiempos perdidos desde hoy, las oportunidades rechazadas, los paraísos clausurados, el habla, el cine, el tiempo.

 

TIME IS

 

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