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El arte del ajedrez el blog de Amigos del ajedrez


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9 de noviembre, 2017

La combinación más larga jamás calculada

 

Con frecuencia, el momento cumbre de una partida de ajedrez se hace esperar, pues es francamente difícil crear algo nuevo al comienzo. Sin ir más lejos, en la última partida que les ofrecí, la jugada sublime se produjo en el movimiento 48. Se podría decir, que durante las primeras jugadas, en el ajedrez profesional “está todo el pescado vendido”, es decir, que no hay nada fantástico por descubrir. Pero lo anteriormente expuesto, es válido para los “simples mortales”, porque cuando David Bronstein ponía a funcionar su asombrosa y fantástica imaginación, nos convencía que nada es imposible. Al menos para él, que llegó a ser apodado “El Brujo del Tablero” por sus propios colegas del circuito profesional.

 

David Bronstein llegó a cuestionar lo que normalmente se considera un “sacrificio”, pues afirmaba que "un sacrificio siempre es arriesgado. Si una oferta de material no contiene un elemento de riesgo, no es un sacrificio, sino un simple cambio. Quizá incluso muy complicado, pero sigue siendo un cambio”. Refiriéndose a esas entregas de material que por muy fantásticas y profundas que sean, no deberían considerarse “sacrificios” si la obligada secuencia final permite la recuperación del material entregado.

 

La partida que les muestro, se disputó en 1956 y apenas comenzada, la octava jugada de Bronstein, causo sensación en todo el mundo. Tan fantástica fue la idea que plasmó en plena apertura (fase inicial), que aún muchos años después, mereció la calificación de “concepción asombrosa” en opinión de toda una autoridad como Garry Kasparov. Para que puedan calibrar justamente la genialidad realizada por el brujo, baste decir que a esa misma posición habían llegado jugadores de la talla de Chigorin, Tartakower o Bogoljubow y a ninguno se le pasó por la cabeza semejante jugada. A ninguno de ellos ni a nadie más antes, pues la posición ya tenía un siglo de antigüedad. Así como les cuento: ¡En cien años nadie tuvo una idea semejante!

 

Y si ustedes se preguntan por qué nadie durante cien años fue capaz de descubrir tamaña posibilidad es debido a que ¡¡ había que valorar en su conjunto toda la partida desde esa jugada ocho !!. Circunstancia que convierte la idea del brujo en la apoteosis del sacrificio posicional, pues tal idea conlleva el “regalo” de una pieza por dos peones ¡y eso en plena apertura!. “Sencillamente”, Bronstein recreó en su mente todo lo que iba a ocurrir y ejecutó su plan de forma metódica; plan que implicaba jugar la partida ¡con una pieza de menos!, pero eso sí, a cambio de un poderosísimo centro de peones, con los que fue estrangulando lenta pero inexorablemente a su rival Ernst Rojahn, reputado maestro noruego, campeón de su país en dos ocasiones y que además, llegó a participar en seis olimpiadas. Jugó una conocida partida en la que sacrificó las dos torres. Refiriéndose a la jugada de su rival, comentó que se asombró de la frialdad e imperturbabilidad de Bronstein, quien en la jugada ocho se deja capturar un alfil, a lo que el propio Bronstein respondió: “Yo también estaba sorprendido de mi frialdad, aunque no me dejé nada, más bien llevé a cabo una combinación posicional que concluyó en la jugada 40”.

 

 

Vamos ya a disfrutar con esta sorprendente partida, que con seguridad, le produjo notable satisfacción a un brujo del tablero llamado David Bronstein, y que entre muchas otras, nos dejó esta reflexión para la historia:

 

 

"El ideal de todo ajedrecista es lograr una combinación original y compleja."

 

 

 

Blancas: David Bronstein (1924-2006)

Negras: Ernst Rojahn (1909-1964) 

Evento: Olimpíada masculina

Lugar y fecha: Moscú, 1956

 

1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ac4 Cf6 [Defensa de los 2 Caballos] (Ver diagrama)

 

 

Un clásico: La Defensa de los 2 Caballos

 

 

4.Cg5 [Algo que saben hasta los aprendices: Atacar el punto más débil del bando negro, la casilla "f7" (la única que solo está defendida por el rey)]

 

4...d5 5.exd5 Ca5 6.d3 [Esta jugada se atribuye al genial Morphy, aunque en realidad, fue jugada unos años antes]

 

6...h6 7.Cf3 e4 [Hasta aquí, todo muy conocido. Ahora, el Brujo ideó tan extraordinaria jugada que según parece, su rival estuvo convencido que Bronstein se había "colgado" el alfil] (Ver diagrama)

 

 

No es un error, es una fabulosa idea

 

 8.dxe4

 

[En cien años, nadie había considerado esta jugada. Bronstein era de la idea que Paul Morphy también hubiera jugado así, pero al americano nunca le avanzaron el peón a "e4"]

 

"Una concepción asombrosa. Las blancas proyectan construir una

perfecta cadena de peones y desarrollar un ataque lento" (Kasparov)

 

8...Cxc4 [Por supuesto ¡pieza gratis! ¿Y ahora qué?]

 

9.Dd4 Cb6 10.c4 c5 [Buscando espacio y deteniendo el avance del peón "c4". El precio a pagar es que ahora, el peón "d5" tiene el camino libre]

 

11.Dd3 Ag4 12.Cbd2 Ae7 [La máxima dice "si tienes piezas de más, cambia piezas". Lo más práctico era 12... Axf3, ahora o en la siguiente jugada]

 

13.0–0 0–0 14.Ce5 Ah5 15.b3 Cbd7 16.Ab2 Cxe5 17.Axe5 Cd7 18.Ac3 Af6 19.Tae1 Axc3 20.Dxc3 Df6 [¿Cambiamos damas?]

 

21.e5 [¡Pues no! la necesito para mis planes sobre tu flanco de rey]

 

21...Df5 22.f4 [¡Máxima tensión! En cuanto la dama negra se retire, el peón "f5" avanzará inmediatamente]

 

22...Ag6 [Rojahn, con su pieza de ventaja, de nuevo intenta el cambio de damas con 23... Dd3 o 23... Dc2]

 

23.Ce4 Tab8 24.Df3 Ah7 [No hay nada que aconsejar, simplemente, el negro está maniatado]

 

25.g4 [La dama se irá por las malas o por las peores. ¡Un humilde peón expulsa a la pieza más poderosa!]

 

25...Dg6 26.f5 [Tres peones en la quinta fila. El sueño de cualquier ajedrecista ¡Algo así tuvo que imaginar Bronstein cuando se decidió a entregar la pieza en la jugada 8!] (Ver diagrama)

 

 

La infantería blanca es una pesadilla

 

 

 

26...Db6 27.Dg3 f6 28.e6 ["Los peones ganan por sí solos" (Bronstein)]

 

28...Ce5 [Un caballo bien situado, pero estéril, pues las demás piezas, no colaboran en nada]

 

29.h4 [Graciosamente, Bronstein lamentó no haber jugado 29.h3, consiguiendo la perfección estética con sus peones. ¡Observen la flecha que hubiera formado la infantería blanca con el peón en "h3"!]

 

29...Rh8 [De nuevo, nada que aconsejar ¡Potentísimo el nudo aplicado por Bronstein!]

 

30.g5 Tbc8 31.Rh1 Dd8 32.g6 [¡¡ Bronstein ha llegado a la jugada 32 conservando los ocho peones !!] (Ver diagrama)

 

 

32 jugadas y todavía los ocho peones blancos

 

 

 

32...Axg6 [Lamentable, pero 32... Ag8 también da lástima]

 

33.fxg6 b5 34.d6 [Ahí va otro ¿Con qué soñaría esa noche Rojahn?]

 

34...Db6 35.d7 Cxd7 [Todas pierden]

 

36.exd7 [En la jugada 8, Bronstein entregó una pieza por dos peones. En la 36, Rojahn entrega la segunda pieza por el mismo número de peones ¡Algo le ha fallado!]

 

36...Tcd8 (Ver diagrama)

 

La caballería viene en apoyo de la infantería

 

37.Cxf6

 

[Para colmo de Rojahn, Bronstein remata la faena en plan "bonito"]

 

37...Dc6+ [si 37...gxf6 38.g7+ con red de mate]

 

38.Dg2 [Por fin, Bronstein consiente el cambio de damas, pero Rojahn decide abandonar en una situación que en conjunto, imaginó el Brujo ¡¡ 30 jugadas antes!! 1–0

 

 

El caso es que si 38...Dxg2+ 39.Rxg2 gxf6 40.Te7 Rg8 41.g7 Tf7 42.Te8+ ganando

 

 

Probable final:

 

 

“El ajedrez es imaginación” (D. Bronstein)

 

 

Luis Pérez Agustí

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