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Titulares


Llevaré en este gremio desde hace quince años y tengo mis más y mis menos con el titular escandaloso. Todavía, con cierta gracia, Ben Smith de Buzzfeed decía que esas frases que encabezan nuestros textos, el llamado “clickbait”, habían dejado de funcionar a finales de la década de los 2000. Mentía, claro, aunque le faltaba cierta genealogía: John Cassidy en New Yorker exponía claramente sus orígenes contemporáneos en los tabloides anglosajones de los 70. Estos construyeron una realidad desopilante a través de noticias como ‘Freddie Starr ate my hamster‘  (1986 en The Sun) o el legendarioHeadless Body in Topless Bar” de The New York Post (1983). Los Beatles, tan pronto como en 1969, hicieron sátira de estos diarios escabrosos en su canción Polythene Pam: “She’s the kind of a girl that makes the `News of the World´”.

En España los tabloides, fuera de la prensa deportiva y el muy bizarro El Caso, nunca tuvieron mayor importancia y el ahora “prestigioso” Ansón (sic) fracasó justamente con Claro que no duró ni cuatro meses. Juan Luis Cebrián, así, todavía podía juzgar a inicios de los 80 que el “formato tabloide” buscaba un lector “comodón” que se contentaba con un título macanudo para evitar el texto y recrearse en la foto (el verdadero sustento durante años de la sección sucesos). Quedaban más de 20 años para que PRISA trajera aquí The Huffington Post como claudicación digital: esto tenía algo del propio Cebrián arrodillándose a los “césares” neoyorquinos con los cuales siempre se comparó.

Ad astra per aspera

Eran, todavía, los 80 y los periódicos buscaban racionalidad en el discurso periodístico en oposición a la prensa mitológica y sesgada de la dictadura. Todo cambió no con Internet y con los confidenciales, benditos ellos que se adelantaron a la crisis económica, sino con el auge de las redes sociales. Estas, a través del llamado SEO –“posicionamiento en buscadores” como traducción aproximada- podían hacer un éxito de visitas al artículo más basura que uno pudiera imaginar. Un ejemplo: los tag “Abascal”, “Menas”, “Puta”, “Ayuso”, “Justin Bieber” e “Irene Montero” podían crear una noticia falsa como “Los Menas que Irene Montero quiere salvar y Abascal y Ayuso expulsar en la llamada `Ciudad de Puta Madre´ según Justin Bieber” para arrasar en Twitter. En el interior, claro, un teletipo perdido de Europa Press mal redactado y editado convenientemente para conseguir visitas sin fin.

«Hoy se sale»

¿Era el fin del periodismo? No del todo y al mismo tiempo que había prestigios construidos en torno al “clickbait” –qué fácil sería señalar con el dedo- comenzaban a surgir medios críticos que se atrincheraban en las hemerotecas digitales para evitar que la ficción ahogara el periodismo. Todos estos últimos, con todo el sesgo que quieran, tienen mi más decidido apoyo: el pie de página es una cuestión moral.

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